Call of Duty Advanced Warfare ¿Un cambio o más de lo mismo?




En sus más álgidos momentos, Call of Duty supo ser esa franquicia que lograba atrapar a cualquiera que pusiera sus manos tras sus controles, desde un primer momento la mecánica de juego funcionaba (y todavía funciona) a la perfección, pero con el paso del tiempo, la falta de creatividad y la repetitiva fórmula de la idea básica de avanzar y disparar, lograron que el método de juego se antojara cansino.

Los primeros títulos de la aclamada saga fueron in crescendo, su máximo esplendor llegó con Call of Duty 4 Modern Warfare, en donde, además de innovar con un multijugador aclamado, supo dar un cambio de ambiente que encajaba perfectamente con el género de juego. Desde entonces la saga siguió explotando el mismo sistema, aunque a pesar de brindar distintas ambientaciones y guiones casi cinematográficos, Call of Duty comenzaba a desgastarse, haciendo uso abusivo de los script y básicamente reciclando los elementos del título antecesor.

Con el anuncio de la nueva entrega de la marca, cuyo desarrollo está a cargo de Sledgehammer, Call of Duty Advanced Warfare, pretende ser un título independiente a su pasado, primero en principal porque lleva el apartado técnico a un nivel puramente next-gen y segundo, porque añade implementaciones a la forma de jugar que aparentemente hacen que estemos frente a un esquema de combate que se diferencia bastante a lo anteriormente visto en la saga.

Un futuro próximo y diferentes localizaciones urbanas, son el tiempo y espacio en donde la trama del juego transcurrirá, esta vez, con soldados haciendo implementación de exoesqueletos, que permiten entre otras cosas, dar saltos gigantescos, desplazamientos laterales rápidos, hacer uso de fuerza bruta y desacelerar las caídas con micro-turbinas incorporadas al equipamiento, lo que hace pensar que sería posible el uso de verticalidad durante los tiroteos; por otro lado, el armamento también cumple un papel importante en el sistema de juego, como en el caso de las granadas con selección de función o armas de energía.

Se nota a la distancia que el equipo de desarrollo se ha esforzado por no quedar inertes en lo que veníamos viendo entrega tras entrega: la incorporación de actores de renombre, entre ellos Kevin Spacey, un longevo desarrollo de tres años, implementaciones técnicas de animaciones faciales usadas en películas, motor gráfico de nueva generación y un nuevo sistema de juego, invita a pensar que quizá estemos frente al Call of Duty que hace tiempo llevamos esperando. El 4 de noviembre es la fecha en la que el título desembarcará, es ahí en donde nuestras dudas se disiparán.


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