Xbox One



consola xbox one

Xbox One no es simplemente una consola de videojuegos, de hecho ni siquiera fue presentada como tal, Xbox One es definida como un centro de entretenimiento que lo incluye todo, es más bien, en resumidas palabras, un dispositivo multimedia. Cuando Microsoft presentó por primera vez a Xbox One el 21 de mayo de 2013, se habló más de lo que la máquina es capaz como centro multimedia, que aquello de lo que es capaz como consola de videojuegos.

Este punto de vista desalentó en gran medida a la expectación que se tenía sobre la consola, sobre todo teniendo en cuenta que días atrás, PlayStation 4 se había presentado de forma totalmente diferente, con un punto de vista más concreto hacia el jugador, fue presentada como una consola exclusiva para Gamers.

La realidad es que Xbox One ya está aquí, entre nosotros, y lo que pretendemos y debemos hacer es examinarla y desmenuzar sus partes para comprender frente a qué clase de máquina estamos ¿Será Xbox One lo que realmente promete? ¿Estamos frente a una consola de videojuegos o frente a un centro de entretenimiento multimedia? De la forma que sea, vamos en busca de esas respuestas:

Si miramos aquello que primero tenemos a la vista, nos encontramos con su aspecto visual, y de él nada se discute, porque su diseño es simplemente hermoso. Su acabado negro mate en general y negro brillante para ciertos detalles, presentan un aspecto consistente y elegante, tanto para la consola como para el sensor Kinect, en donde ambos presentan una arquitectura rectilínea, limpia, donde resaltan pequeños detalles en color cromo, como en el caso de la ranura para la extracción/inserción de los discos o el omnipotente logotipo de Xbox One. En primera instancia llama la atención el considerable tamaño que tiene la consola y el sensor, para ser exactos, aquí sus dimensiones:

Xbox One

33.3cm x 27.4cm x 7.9cm

Kinect

24.9cm x 6.6cm x 6.7cm

Para conectar los distintos componentes de la consola nos enfocamos en la parte trasera de la misma, donde nos encontramos con: el puerto receptor para la entrada de la fuente de alimentación, un conector de salida para HDMI, un conector S/PDIF, un conector de entrada para HDMI, dos puertos USB, un puerto de expansión para el Kinect y un puerto Ethernet.

En la parte frontal tenemos la ranura para la entrada y salida de discos, cabe destacar que Xbox One cuenta con un lector de Blu-Ray Disc, lo que le permite leer los juegos que vienen en este formato, como así también películas. A la derecha un botón táctil luminoso para el encendido y apagado de la consola, más a la izquierda el botón de expulsión para la extracción de los discos. Si miramos la consola de frente, en su lado izquierdo se encuentra un receptor USB, un botón para la sincronización de los controles inalámbricos y un botón de emergencia en el caso de que un disco quede atascado en el interior.

Como verán, se han eliminado los conectores de salida de video analógico, descartando el uso de cables de tipo RCA o Video por componentes, convirtiendo la consola en una exclusiva máquina digital, incompatible totalmente con los convencionales televisores de tubo de rayos catódicos.

De momento hasta aquí llegamos, queda mucho por comentar, las palabras se hacen largas y los espacios se hacen cortos. En las siguientes entregas continuamos con el análisis de Xbox One.


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