Viajando a través de los “Bytes” (Parte I): Magnavox Odyssey




Estamos en el año 1972 y las consolas de videojuegos son inexistentes, el público consumidor de aquella época no sabe que en ese año está a punto de producirse la génesis del mundo de los videojuegos de sobremesa, desde aquí, se genera el punto de partida para una industria que desde sus comienzos, hasta hoy, nunca ha parado de evolucionar. Estamos ante nada más y nada menos que la primera consola de videojuegos del mundo, la “Odyssey”.

Ralph H. Baer, llevaba tiempo intentando poner en marcha su idea, esta, era la incorporación de contenido lúdico/electrónico en los televisores de la época. Los mismos, estarían integrados de forma predeterminada junto con los televisores. La idea fue rechazada, pero la iniciativa seguía en pie, fue entonces que se cambió el concepto de incluir de forma incorporada los juegos en el televisor, a desarrollar una máquina independiente que se conectara a los televisores, para su posterior uso.

Con el apoyo de un compañero de Baer, la idea fue aceptada y el proyecto se puso en marcha.

Antes de que la “Odyssey” comenzara a ser fabricada, se elaboró un prototipo casero, que constaba de transistores, resistencias y condensadores; todo esto tapado bajo una carcasa de madera color marrón, de ahí el bautismo de su nombre “Brown Box”.

La “Brown Box” fue la primera consola casera de videojuegos. A partir de este prototipo, el diseño que sería sacado a la venta, solo contaría con unas pocas modificaciones, además de las estéticas.

En mayo de 1972, la consola de videojuegos “Magnavox Odyssey” se puso en venta al mercado en Estados Unidos. Ese mismo año, las ventas alcanzaron unas 100,000 unidades a unos (aproximadamente) $200 por unidad.

La consola no poseía procesador, ni tampoco memoria “RAM”. No era capaz si quiera de memorizar las puntuaciones de los juegos en pantalla, por esto, los usuarios debían hacerlo de forma manual, además de ser incapaz de reproducir audio.

La cantidad total de juegos disponibles era de 28 títulos, entre ellos el famosísimo “Table Tenis”, que posteriormente fue copiado por la empresa “Atari” y conocido con el nombre de “Pong”. Debido a esto, “Magnavox” demandó a “Atari” por explotar su patente sin permiso ¿El resultado? “Magnavox” logró sacarle mucho dinero.

Los juegos eran muy parecidos entre sí, tenían una extrema simplicidad gráfica, solo utilizando puntos y líneas para representar las imágenes en pantalla, además, los juegos estaban disponibles en “Cartuchos”, que se trataban de pequeños dispositivos de almacenamientos portátiles, que se insertaban y extraían en la consola para ser reproducidos. Básicamente eran interruptores, que al insertarlos modificaban la disposición de lo que se mostraría en la pantalla.

Muchos de los juegos podían ser jugados con una planchuela translucida, tipo radiografía, que se pegaba en la pantalla, haciendo representaciones de, por ejemplo: los límites y colores de una cancha de tenis o el circuito de una pista de carreras. Se trataba de un complemento que le daba una leve mejora a la pobre imagen proyectada en pantalla.

Los mandos o controles eran pequeñas cajas con dos interruptores circulares, uno a la izquierda y otro a la derecha del control. El interruptor izquierdo controlaba el eje horizontal de movimiento, el otro controlaba el eje vertical. En el centro contaba con un botón de “Reset”, su diseño era simple y rudimentario, sin la necesidad de adaptarse a la anatomía de las manos.

La conexión de la consola a la “TV”, era mediante un cable coaxial y la energía para su funcionamiento estaba proporcionada por seis baterías de tipo “D”.

Con todo esto, la primera consola de sobremesa aparece ante el mundo de forma aceptada, su repercusión fue buena y su fama se extendió a gran parte del mundo. Desde ahora, abren sus puertas la imaginación y creación para los posteriores videojuegos venideros, comienza la era del entretenimiento virtual en consolas.


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