Viajando a través de los “Bytes”: Nintendo GameCube




La sexta generación comienza a ser invadida por el nuevo estándar de consolas y juegos producto propio de ellas. El mundo tridimensional se instala de forma permanente para nunca más irse de nuestras pantallas, pero ¿Quién se atrevería a decir que alguien quisiera que se fueran?

Hemos recorrido un largo camino a través de la historia de las consolas de videojuegos, y como tal, apreciamos las transiciones y evoluciones de la tecnología, del hardware y del software, que ahora, ya acercándonos a los modelos actuales de éstas máquinas que tanto nos apasionan, encontramos novedades que no nos obligan a olvidar lo que quedó atrás, sino que lo recogemos con cariño y lo potenciamos con el privilegio de decir que lo de hoy no hubiera sido posible sin lo de ayer.

Una vez más Nintendo poné sobre su mesa de trabajo un proyecto que terminaría convirtiéndose en su caballo de batalla, preparado para luchar en un territorio que se hacía cada vez más competitivo, nada más y nada menos que el mercado del videojuego, que a estas alturas estaba fuertemente controlado por Sony y la reciente incorporada, pero no menos inexperta Microsoft:

Entre el año 2001 y el año 2002, Nintendo sacó a la venta y distribuyó su más nuevo y último proyecto, la GameCube, una consola que desde sus primeras instancias, prometía más de lo que en realidad el público optó por desestimar. Estando el mercado liderado por Xbox y PlayStation2, dejando en un segundo plano a la máquina de Nintendo, a expensas de que en ciertos apartados la consola de Sony era inferior técnicamente que GameCube y muchos más aún que Xbox.

Esto rectifica una vez más que los seguidores son quienes tienen el control del mercado, por ser quienes eligen y deciden cual es el mejor producto, sin saber que mejores opciones están a un cambio de mirada. A pesar de no lograr las cantidades de ventas que seguramente pretendían, Nintendo GameCube alcanzó la cifra de 21.74 millones de unidades vendidas a nivel mundial.

 

Un vistazo al cubo

La incorporación del sustantivo en inglés Cube en el nombre de la consola, se debe a que justamente el diseño exterior de la máquina tiene la forma de un cubo. Su diseño es original, limpio, sencillo y agradable. Sus principales características la componen de:

En su parte frontal, se ubican cuatro receptores para la conexión de cada uno de sus mandos, todos ellos identificados con un número de puntos. También dos ranuras delgadas se encuentran como método de recepción para dispositivos de almacenamiento, las denominadas Memory Card, unas pequeñas tarjetas que eran indispensables para guardar las partidas y el progreso de los juegos.

En la parte superior se encuentran tres botones: el de encendido/apagado (Power), el de reinicio (Reset) y el botón de apertura de la tapa de disco (Open). En cuanto a los discos, Nintendo se despojó del tradicional cartucho que tantos años empeñó en utilizar y optó por el uso de su propio sistema de almacenamiento para sus juegos, el GameCube Optical Disc, un mini-disco que tenían las mismas propiedades que el DVD, solo que estos soportaban menor capacidad de almacenamiento debido a que eran más pequeños y su velocidad de lectura era superior a la de un DVD convencional, lo que impedía reproducir películas o discos de audio, algo que jugó en contra de Nintendo, pero esta elección sacrificó sus peculiaridades en beneficio de evitar la piratería.

En ambos laterales estaban las rejillas de ventilación, para extraer el calor de los componentes internos; por otro lado, en la parte trasera se ubicaban los conectores de salida digital de AV, salida analógica de AV, entrada DC 12V y una simpática manija para transportarla.

Su control es una clara evolución de su antepasado mando de Nintendo 64, a pesar de ello en nade se le parece. Este nuevo control está dotado de botones con diferentes formas y tamaños, la distribución de los mismos es poco común, es que la idea es asignarle una clara identificación al momento de pulsar cada botón, haciéndose fácil de establecer cada uno de ellos al tacto. Además el control ahora está dotado de dos sticks analógicos, función de vibración y gatillos de acción.

Nintendo GameCube fue una gran consola, el hecho de enfocarse a un público infantil con juegos como Luigi’s Mansion, The Legend of Zelda: The Wind Waker o Super Mario Sunshine, hiso que pierda gran parte del público maduro, que optó por alternativas de cara a géneros contemporáneos, como muchas de las franquicias que ofrecía Xbox o PlayStation 2.

Pero esto no quiere decir que GameCube no haya tenido juegos en los cuales géneros como survival horror o FPS no hayan estado presentes, sino que estos simplemente eran conversiones transportadas de las otras consolas a una GameCube que dejaban a mitad de camino con un port que no explotaba todo el potencial de la máquina. En defecto de esto, no se puede decir lo mismo de aquellos juegos exclusivo de la propia Nintendo, en donde se puede apreciar todo el potencial y colorido de una consola, que si era bien exprimida, se le podía sacar mucho jugo a su hardware compuesto principalmente de un procesador central “Gekko” @ 486 MHz y un procesador de video con arquitecrua de ATI“Flipper”@ 162 MHz, dando como resultado grandes joyas como:

Bloody Roar: Primal Fury

Eternal Darkness: Sanity’s Requiem

The Legend of Zelda: Twilight Princess

Mario Kart: Double Dash

MetroidPrime

Rally Championship

Super Smash Bros. Melee

Wario World

 

 


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