¿Qué hacer cuando la notebook se calienta más de lo debido?



notebook recalienta

La evolución tecnológica algunas veces se ve sobrepasada por la evolución de las modas y tendencias estéticas que se imponen para los dispositivos digitales en general y para las notebooks ‘slim’ y ultrabooks en particular. Las necesidades de hacer estos dispositivos cada vez más delgados pero también hacerlos competitivos en precio, son opuestas y esto lleva a conflictos entre la durabilidad y la estética.

Concretamente en esta oportunidad nos dedicaremos a hablar acerca de la temperatura que suelen desarrollar las notebooks, sobre todo las ultra-delgadas, pues cuanto menor espacio exista adentro de ellas menor circulación de aire habrá y mayor será la necesidad de componentes de alta calidad para la disipación del calor.

Los procesadores así como los “GPU” o controladores de video, están entre los componentes de una notebook que más temperatura adquieren. Esto se debe a que manipulan electricidad a través de sus circuitos semiconductores y su paso a través de los materiales genera fricción, por ello, a mayor fricción mayor calor. En términos prácticos es muy sencillo; Cuanto más se le exija a la notebook, más se calentará.

Si bien este comportamiento está perfectamente previsto y calculado por los fabricantes, muchas veces en climas muy cálidos como por ejemplo pleno verano en América Latina en general, los mecanismos de disipación del calor son insuficientes o bien consiguen mantener la computadora funcionando al límite de su resistencia térmica, dando lugar a problemas típicos por temperatura como líneas de colores en la pantalla o directamente pantalla en negro en el caso de sobrecalentamiento de GPU. Otros síntomas clásicos de sobrecalentamiento en el caso del CPU o procesador son pequeños períodos en los que la computadora no responde, ni siquiera el mouse se mueve, comienzan durando menos de un segundo pero luego su intermitencia y duración se incrementan. Y por supuesto, el ventilador girando al máximo de su velocidad y expulsando aire caliente en cantidad, esto último se puede verificar fácilmente escuchando y colocando la mano directamente en la salida de aire.

 

¿Qué podemos hacer en estos casos?

 

1 – Controlar la temperatura de ambiente.

Este consejo es algo obvio, pero no siempre se considera que el aire acondicionado no sólo sirve para que las personas se sientan cómodas. También influye directamente en la “salud” de las computadoras afectadas, sólo hay que pensar en las salas de servidores de cualquier empresa, el aire acondicionado es excluyente aun cuando no haya personas trabajando en la misma sala.

A la larga, se gana en años de vida útil del dispositivo.

 

 

2 – Evitar superficies rugosas o acolchadas para apoyar la computadora.

Otro consejo que en apariencia es evidente, pero puede ser subestimado. Hay que considerar que el calor se propaga desde su ‘foco’ donde hay mayor concentración, en cualquier dirección en donde haya menos calor. Esto significa que aún si el dispositivo no tuviera ventilación directa en la parte inferior, expulsando el aire caliente por uno o más costados, apoyarla sobre superficies térmicas (como la cama, un sillón acolchado, su propia funda de neopreno…) evitará la disipación del calor manteniéndolo en el interior del aparato.

Es muy común que algunas personas utilicen la misma funda de neopreno que sirve para guardar la PC cuando está apagada, a modo de protección para que no resulte rayada o ensuciada por la superficie de la mesa. Naturalmente esto aumentará su calor interno.

 

 

3 – Bases de ventilación.

Una de las formas más efectivas para asegurarse de que la temperatura de la notebook no exceda los límites normales de funcionamiento, es la utilización de bases de ventilación. Las hay de diversas marcas y calidades, lo bueno de ellas es que con el sólo hecho de elevar la notebook y permitir mayor ingreso y circulación de aire por su cara inferior será suficiente, en general, para mantener la temperatura a raya. Esto significa que no es estrictamente necesario que la base sea de alta calidad, aunque si optamos por invertir sólo un poco más de dinero en ella, de ninguna manera será dinero perdido.

Base de ventilación Cooler Master
Ilustración 1: Una base de ventilación de buena calidad. Incluyen entre dos y cuatro ventiladores o ‘coolers’.

 

Los ventiladores que tienen incorporadas estas bases mueven deliberadamente el aire en el sentido correcto y esto se traduce en menos grados de temperatura del CPU y del sistema en general. Y un sistema de hardware trabajando a menor temperatura significa siempre un sistema que durará más años funcionando.

¿Cómo sé cuál es la temperatura del CPU y si es una temperatura elevada o normal?

Existe una excelente herramienta de software que además es gratuita, llamada ‘Real Temp’. Esta herramienta brilla por su sencillez y por no consumir recursos de manera significativa.

No hace falta instalarla por lo que no dejará huellas en el sistema operativo, una vez descargada y descomprimida la herramienta, ejecutamos ‘RealTemp.exe’ y veremos una ventana similar a la siguiente:

Real Temp funcionando

Ilustración 2:  Real Temp funcionando con normalidad en un procesador Intel i3.

En este caso, el procesador analizado es un procesador marca Intel modelo i3, se observa algo de información general sobre su estado y su velocidad. También se pueden ver dos números en negrita en el apartado “Temperature (°C)”, se muestran dos números en vez de uno porque este procesador en particular tiene en su distribución interna dos procesadores físicos en un mismo chip. Esa es la temperatura de cada uno de los procesadores, a continuación se observa el apartado “Distance to TJ Max”, también medida en grados centígrados, es la distancia hasta el punto máximo de tolerancia térmica del procesador. Es decir, cuantos grados faltan para llegar al ‘tope’.

En general, no es sano acercarse al máximo de temperatura admitida por el procesador. Si notamos que la temperatura se ubica por encima de los 60 grados centígrados y no desciende, conviene tratar de mover la notebook de lugar o encender la base de ventilación. Si la temperatura no desciende de 70 o 75 grados, habrá que tomar medidas más drásticas de manera inmediata. Por supuesto que estos números varían de un procesador a otro y de una marca a otra.

En resumen, siempre recordar que un sistema bien ventilado es un sistema que durará más años sin presentar problemas de funcionamiento.


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